Mientras “duerme”…


“La paz no es un destino, es un camino”

I

Siempre he querido conversar contigo, hay algunas interrogantes que requieren repuesta tu parte y es posible que te sea difícil contestar, sin embargo considero que debo agotar esta posibilidad.

Desde tu origen he estado presente, dispuesta a ser tu camino, tu compañera en la vida. Sin embargo, siento que siempre me vez como una meta, como un destino al cual llegases.

– ¿Quién eres tú? ¿Por qué me hablas de esa forma? ¿Por qué crees conocerme?

– Esta conversación la inicie para que tú   dieras repuestas sobre tu  conducta, por la tanto las preguntas las hago yo. Ya tendrás oportunidad de saber quién soy.

– ¿Qué te hace pensar que me prestaré a este juego?

– Lo primero que debes tener claro es que esto no es un juego, y, es tu naturaleza la que me permite creer en la posibilidad de obtener las repuestas que busco.

– Me gustaría empezar preguntando ¿por qué dices que me buscas y andas en dirección contraria?

– ¿A qué te refieres?

–  A tu intolerancia

–  Yo intolerante ¿de qué hablas? Pretendes conocer sobre mí y no sabes que yo soy el señor tolerancia.

– ¿Ah si? Y entonces ¿por qué tienes tantas personas privadas de su libertad, solo por que no comparten tu forma de ver el mundo?

– Ahora empiezo a entender tu eres oligarca, pitiyanqui y de alguna manera estas conspirando para confundirme, ¡como no lo pensé antes!

– Me doy cuenta de que evades mi pregunta, acudes a la descalificación por qué no sabes que responder.

– ¿Quieres repuestas?

– Por supuesto

– Ellos son unos conspiradores, apátridas, merecen estar donde están, además si están ahí es por que violaron la ley.

– ¿Cuál ley?

– ¿Como que cual ley? es que no sabes que tenemos una constitución y que existen leyes que se deben respetar.

– Eso lo sé solo que me doy cuenta la formas en que manipulas todo eso de las leyes y la constitución tal parece que las leyes están ahí solo para ser cumplidas por quienes no piensan igual que tu.

– ¿Eres mi conciencia?

– Por supuesto que no  ¿es que no recuerdas que cuando pepe grillo te empezó a quitar el sueño  no se te ocurrió otra cosa que acusarlo de conspirador?

– ¿Quién yo? ¿Como podría hacer tal cosa?

– ¿Y me lo preguntas a mi? ¿No recuerdas tus noches de insomnio? Le preguntaste a tus médicos de cabecera sobre porque te atormentaba tanto tu conducta, si el líder te aseguraba que eras un iluminado que hacías lo mejor por tu pueblo y por el continente.

– Claro, claro… ya recuerdo. Ahí fue cuando se descubrió el primer magnicidio en mi contra, querían debilitarme utilizando a pepe grillo como un infiltrado, él fue el primero que me traiciono y no tuve más alternativa que acabar con el.

– Por cierto ¿Cómo lograste acabar con pepe grillo?

– No fue fácil, sin embargo al final logre convencerme de que solo era un signo de debilidad, empecé por ignorar sus recriminaciones y al final deje de notar su existencia, digamos que pepe al final se dio cuenta de que no podía conmigo, se canso y se fue.

– Te diré algo, en el comportamiento humano, existe un línea que no se ve pero   que todos sabemos que esta ahí; por cierto tu debería saberlo, pero bien, esta línea imaginaria, no la cruzamos mientras conservamos los principios y valores  que  mantienen en equilibrio nuestra conducta, y en consecuencia, respetamos la normas de convivencia, establecidas a través del tiempo en la sociedad.

– mmm… no sé por dónde vas pero por si no lo sabías yo soy cristiano, y también soy católico, bautizado, hice la primera comunión, y estoy confirmado…además te diré algo, tuve un maestro que fue el mejor,  el era…

– Espera, espera no me interrumpas… además ese cuento tuyo ya lo has repetido muchas veces, como te decía, por diferentes tipos de motivaciones alguna personas de manera inconsciente (como en una persecución en caliente) van detrás de una meta y cruzan la línea, inmediatamente ese gobierno interior, llamado conciencia o el pepe grillo de pinocho, nos da la alerta y eso nos hace retornar nuevamente a ese límite que no debimos cruzar nunca.

– Bueno pero es que tu no has oído aquello que: “El fin justica los medios”

– Claro que sí y mucho… es la frase de los inconscientes.

– Siguiendo con el tema, el hombre cegado por la ambición llega repetir tantas veces el error de cruzar esa línea, que al final sin percatarse termina quedándose del otro lado.

– ¿Me estas llamando inconsciente? ¿Me estás diciendo que mi conducta está al margen de la ley?  ¿Es que no sabes que yo fui electo y confirmado por la mayoría de mi pueblo?

– No solo se lo que dices, también se que tu manipulaste las necesidades de ese pueblo para llegar al poder y luego lo traicionaste.

– ¿Cómo puedes decir tal cosa? Yo soy un servidor a tiempo completo y sin descanso de mi pueblo.

– Tu solo le sirves a tu ambición, en tu afán de permanecer en el poder te olvidaste de la razón por la cual llegaste a tenerlo.

– Bueno yo no sé de qué me hablas, no creo que las cosas sean como dices, pero te advierto… no me provoques!

– Volviendo nuevamente al esa línea que cruzaste… ¿recuerdas tu intento de golpe de estado?

– Bueno eso fue por la patria estaban acabando con el país.

– ¿Y tú que has hecho? ¿Es que no te das cuenta de que estas acabando con el país?

– En todo casa en ese acto cruzaste la línea. ¿Tienes conciencia del daño que causaste?

– ¿Daño? Ese fue el inicio de la revolución liberadora.

– ¿recuerdas los despidos de PDVSA y sus consecuencias?

– Esos eran conspiradores, golpistas

– ¿Recuerdas, como: maltrataste y humillaste a las familias de esos trabajadores?

– Bueno eso fue a consecuencia de la conducta golpista

– Sabes? cuándo te mencioné tu intento de golpe de estado dijiste que fue una acción liberadora, sin embargo, cuando la disidencia quiere hacer valer su derecho, el calificativo de golpe cambia su significado, ya no es liberador ¿no te parece extraño?

– Bueno son escenarios diferentes…

El gallo canto …

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